Cada vez más empresas utilizan herramientas tecnológicas para controlar la actividad de sus empleados: tacógrafos, software de seguimiento, registros digitales… Pero cuidado: tener datos no garantiza que un despido sea válido.
Una reciente sentencia del Juzgado de lo Social nº1 de Cartagena (abril de 2026) lo deja claro: un despido disciplinario puede declararse improcedente si la empresa no explica bien los hechos, aunque tenga pruebas técnicas. Nuestra socia Aida Pérez Aguilar, ha defendido los intereses del trabajador

📊 El caso: datos del tacógrafo mal utilizados
La empresa despidió a un conductor alegando:
- Uso incorrecto del tacógrafo
- Incumplimientos en los tiempos de conducción y descanso
- Registros incompletos o inconsistentes
A simple vista, parecía un caso sólido. Había datos, informes y un expediente disciplinario.
Pero había un problema clave: la carta de despido no explicaba claramente qué había hecho el trabajador.
⚖️ ¿Qué exige la ley en un despido disciplinario?
En España, la normativa laboral es muy clara:
👉 La empresa debe comunicar el despido por escrito
👉 Debe indicar los hechos concretos que lo justifican
👉 Y debe hacerlo de forma clara, precisa y detallada
Esto no es un simple trámite. Es lo que permite al trabajador defenderse.
❌ El error de la empresa: mucha información, poca claridad
En este caso, la carta de despido incluía frases como:
- “actividad indeterminada”
- “uso incorrecto del tacógrafo”
- “falta de consignación de datos”
El problema es evidente:
👉 No se indicaban fechas concretas en algunos casos
👉 No se explicaba qué conducta exacta era incorrecta
👉 No se detallaba qué estaba haciendo el trabajador realmente
Resultado: el trabajador no podía saber exactamente de qué se le acusaba.
🚨 Despido improcedente: consecuencias económicas
El juzgado lo tuvo claro:
➡️ La carta de despido no cumplía los requisitos legales
➡️ Se generó indefensión
➡️ El despido fue declarado improcedente
💸 Consecuencia: la empresa tuvo que pagar más de 16.000 € de indemnización
🤖 Tecnología y derecho laboral: un choque frecuente
Este caso refleja un problema muy común en empresas digitalizadas:
Pensar que los datos técnicos hablan por sí solos
Pero en derecho laboral no funciona así.
Los jueces no valoran solo:
- Logs
- registros
- informes técnicos
También valoran cómo se explican esos datos.


